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Cocinas de inducción

La tecnología de inducción es una de las más empleadas en la actualidad a la hora de cargar aparatos electrónicos, utilizar calefactores, etc. Consiste en la creación de un campo magnético de corriente alterna en una superficie, que a su vez provoca la magnetización del aparato que se coloque sobre ella con rapidez.

En el caso de las cocinas de inducción, su gran ventaja es que el calor que generan pasa directamente al recipiente. En las de vitrocerámica, su “competencia directa”, esta transmisión de calor se produce en dos pasos: primero es la superficie la que debe calentarse, y a continuación lo hace el recipiente. Por ello, una  cocina que funcione con tecnología inductiva supone un notable ahorro de energía (y, por tanto, un menor gasto económico) y de tiempo. No obstante, hay que tener en cuenta el funcionamiento antes descrito, basado en crear campos magnéticos, por lo que sólo pueden emplearse aquellos recipientes especialmente preparados: los que se fabrican con materiales ferromagnéticos en su parte inferior.

Muchas compañías se han lanzado a la producción de este tipo de cocinas, conscientes de que sus ventajas suponen un gran atractivo. Bosch, Teka o Balay son sólo algunas de las marcas que ya trabajan con esta tecnología. El precio de estas cocinas es más elevado de lo normal, como cabe suponer: generalmente oscilan entre los 500 y los 1000 euros. Además, en muchos casos forman parte de un conjunto de cocina modular, con lo que podemos aprovechar para ganar espacio en nuestra cocina.

Ventajas en la cocina de inducción

cocina de induccion en casa
  • Limpieza fácil: sólo se necesitarán unos pocos minutos. Las cocinas de inducción son mucho más fáciles de limpiar que otros artefactos gracias a su superficie lisa, su poco peso, y el hecho de que no sobrecalienta. Estos factores además evitan que si un poco del contenido de lo que estamos cocinando se caen sobre ella, se carbonicen y se peguen a la superficie. Las cocinas de inducción no tienen huecos, por tanto no pasaremos tiempo tratando de sacar las sobras que se han pegado en lugares difícil de limpiar o donde se acumula suciedad como alrededor de las hornallas de gas. Además evitarás las fuertes rasqueteadas y los grandes gastos en productos desengrasantes y de limpieza para quitar la sobra de la superficie.
  • Evita la contaminación: estas cocinas generan el mínimo nivel de impacto ambiental que se puede encontrar en el mundo. Son ideales para los países dónde sus fuentes energéticas no proviene de combustibles fósiles dado que el gasto eléctrico de las cocinas de inducción es muy poco.
  • Máxima eficiencia: las cocinas de inducción no derrochan nada. La sofisticada tecnología con la que están construidas permiten que no haya fugas de calor y que éste sólo sea concentrado en los elementos de trabajo que tenemos sobre ellas, como son las fuentes o cacerolas. Esto posibilita que no se tema por el espacio alrededor, ya que sólo se calienta la placa y no toda la cocina, con lo cual se notará que no hay incremento de temperatura en otras áreas. Esta es una gran diferencia con las cocinas de gas que tienen un aprovechamiento de 40% y las cocinas eléctricas tradiciones que tienen un 74%. Las cocinas de inducción tienen un 85% más de rentabilidad.
cocinar en cocina induccion
  • Su rapidez: aunque parezca algo casi imposible comparado al lado de las hornallas de gas que hacen fuego de inmediato, las cocinas de inducción tiene el poder de calentar muchísimo más rápido que cualquier de ellas. Esto se puede comprobar con algo tan simple como es el agua hervida. Las cocinas de inducción están preparadas para alcanzar altas temperaturas en muy poco tiempo por lo tanto, las esperas a la hora de cocinar son míninas. Algunos fabricantes la realizan con la posibilidad de controlar la temperatura, lo que te permite (si eres conocedor de los puntos de cocción de cada alimento) realizar tus platos favoritos en el punto exacto sin pasarte, ni quedarte demasiado corto.
  • Detección sensible: las cocinas de inducción son electrodomésticos de alta sensibilidad tecnología. Al establecer un funcionamiento por contacto lo que permite es detectar el recipiente independientemente. Por tanto si sacas tu olla o cacerola del contacto con ella, enseguida dejará de producir calor y empezará a reducir su temperatura hasta que se vuelva a establecer la temperatura ambiente. De esta manera no solamente te despreocupas del derroche de energía sino que también evitas cualquier tipo de accidente que se puede producir al tener fuego encendido.